Clasificación de los Trastornos Psicológicos Clínicos del Perro II

Clasificación de los Trastornos Psicológicos Clínicos del Perro II

feb 23
Clasificación de los Trastornos Psicológicos Clínicos del Perro II

Parte II Los trastornos investigados

Estos artículos han sido publicados en la revista de veterinaria Argos, septiembre 2.0011 y en la revista Gure Albaitaritza de los Colegios Oficiales de Veterinarios de Araba, Bizkaia y Gipuzkoa, octubre 2.011

 

Trastorno de Ansiedad por Separación

Al igual que en los humanos, este trastorno no debe clasificarse como un trastorno de ansiedad, sino como un trastorno de infancia.

En la práctica clínica la ansiedad asociada a la separación estaba siendo diagnosticada con extrema laxitud. Sin criterios diagnósticos específicos y sin diagnóstico diferencial alguno, se estaba englobando bajo este término un amplio abanico de cuadros muy dispares entre sí. Consecuentemente las terapias que se venían aplicando resultaban tan convencionales como inútiles.

Su diagnóstico certero requiere un diagnóstico diferencial riguroso. Es así cuando la ansiedad por separación tiene una rápida curación.

 

Trastorno por Déficit de Inteligencia

Esta deficiencia conlleva una merma o incluso una incapacidad completa para la ejecución de muchas de las tareas que comúnmente se le han venido pidiendo al perro.

En la práctica diagnóstica este trastorno es el primero que debe considerarse, puesto que cuando se confirma, condiciona manifiestamente toda la intervención diagnóstica y terapéutica.

 

Trastorno de Agresividad

Aunque el descontrol de la agresividad coincide en diferentes trastornos, no constituye un trastorno con entidad propia en ningún manual diagnóstico humano. Por el contrario, entendemos que la agresividad insuficientemente controlada en los perros merece ser considerada como un trastorno, puesto que suele generar en estos animales el mayor de los deterioros y conducirlos hasta la muerte.

El profesional que se enfrenta al tratamiento de la agresividad canina, constata que carece de recursos eficaces para curar este trastorno. El adiestramiento básico apenas resulta útil para este menester y del mismo modo, no hay manera de traducir en nada práctico toda la literatura de la etología convencional de las jerarquías y dominancias.

Partiendo de una perspectiva diferente, trasladando y adaptando al perro lo mucho que ha llegado a conocer el ser humano en las últimas décadas sobre la agresividad, hemos creado un método de diagnóstico y tratamiento que tiene su complejidad, pero que está mostrando una gran eficacia en la solución de este trastorno.

En nuestro país ya hay entidades veterinarias oficiales promoviendo este método entre sus colegiados.

 

Trastornos de Ansiedad

Se agrupa bajo esta denominación a los trastornos que comparten la ansiedad como característica y síntoma principal.

Hemos constatado, estudiado y clasificado en el perro los siguientes trastornos de ansiedad:

• Crisis de Angustia (panic attack) y Trastorno de Angustia
• Trastorno de Ansiedad por Estrés Postraumático
• Trastorno de Ansiedad Generalizada
• Trastorno de Ansiedad debido a Enfermedad Médica
• Trastorno de Ansiedad por Agorafobia
• Trastorno de Ansiedad por Fobia Social
• Trastorno de Ansiedad por Fobia Específica

 

Los trastornos de la Personalidad en el perro

Se dice que una persona o un perro padece un trastorno de la personalidad cuando muestra un patrón de experiencia interna y de comportamiento que se aparta acusadamente de las expectativas del ámbito social del sujeto.

En términos más coloquiales, el animal posee en su personalidad alguna característica negativa tan acusada que ensombrece a todas las demás.

Ensombrece a las demás, porque llama la atención sobre el resto de las características de la personalidad del animal.

Si nos piden que definamos a un perro, iremos diciendo cosas y cosas sobre él. Por el contrario, al perro que padece un trastorno de la personalidad se le define inmediatamente con sólo una palabra.

Estos trastornos condicionan intensamente el comportamiento del perro, su manera de percibir el mundo y su bienestar interior.

Los trastornos de la personalidad resultan apasionantes para el estudioso de la psicología porque muestran mejor que ningún otro trastorno, la lucha del ambiente por modificar las querencias genéticas del animal.

Para el terapeuta, sin embargo, son una pesadilla, porque se trata de trastornos tan estables que, una vez instaurados, tienen muy mal pronóstico.

El diagnóstico de estos trastornos sólo debe realizarse en perros adultos.

A continuación describimos someramente los cuatro trastornos de la personalidad del perro estudiados.

 

Trastorno de la Personalidad por Timidez Excesiva

El perro que padece este trastorno muestra ante otros perros o personas ajenas a la familia próxima o ante ambos, un patrón general de inhibición social, aparentes sentimientos de inferioridad e hipersensibilidad a la evaluación negativa.

 

Trastorno de la Personalidad por Protensión Excesiva (desconfianza o recelo)

La protensión fue denominada como la timidez del lobo. La definición contiene connotaciones emocionales indeseables y establece una relación con la timidez que es falsa. Esta característica poco tiene que ver ni con los miedos, ni con las fobias, ni con la timidez.

Sugiere concordancias con algunas características esenciales del trastorno paranoide de la personalidad y con la esquizofrenia paranoide de los humanos, aunque esta relación parece estéril.

Es evidente su profunda coincidencia con el Factor Alaxia – Protensión de R.B. Cattell. Define una variable bipolar. En uno de sus polos muestra los atributos más preciados para la domesticación: sujetos adaptables y confiables; en el polo opuesto, la protensión. Este polo implica atributos altamente obstaculizadores para la domesticación. Genera sujetos suspicaces, desconfiados, huidizos o necesitados de interponer una distancia de seguridad, difíciles de engañar y premeditadores.

 

Trastorno de la Personalidad por Excitabilidad Excesiva

Se trata de una característica absolutamente indeseable en los perros de compañía. En los países con una cinofilia desarrollada, hay un consenso implícito y explicito entre los criadores de jardín, que crían perros de compañía, para desterrar la excitabilidad.

Aunque los primeros síntomas pueden observarse en la infancia, el trastorno  se manifiesta claramente durante la juventud y adquiere su entidad definitiva en el perro adulto.

Se trata de un fuego interior que cuando resulta excesivo, significa un trastorno grave porque incapacita al animal para el sosiego y para la convivencia familiar.

 

Trastorno de la Personalidad por Dependencia Excesiva

Este trastorno consiste en una necesidad excesiva de que se ocupen de él. Ocasiona un comportamiento de sumisión, adhesión y temores de separación con alto deterioro para el animal.

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Por último, aunque hemos estudiado algunos ejemplares con síntomas distímicos, no hemos encontrado perros con trastornos del estado de ánimo que se asemejen a los trastornos del estado de ánimo humano (depresivo mayor, bipolar, etc.).

Tampoco hemos encontrado perros con síntomas psicóticos, ni con síntomas que sugieran un trastorno obsesivo compulsivo en ninguna de las dos modalidades que se presentan en la psicopatología humana.

 

2 comentarios

  1. shadow

    HOLA, me interesan mucho estos temas, estoy estudiando la carrera de Medico Veterinario Zootecnista, y me gustaría saber si me podría enviar mas información sobre estos temas con respecto al adiestramiento canino por favor.

  2. Encantado de informarle.

    El programa de psicopatología canina se estudia en nuestro Master en Psicología Clínica y Educativa aplicada al perro. Ver: http://www.setterbakio.com/master-psicologia-clinica-educativa-canina

    También se imparten cursos monográficos en España y en otros países y se publican artículos en revistas especializadas.

    Encontrará temas asociados en este blog. También puede “entrar como invitado” al Aula Abierta gratuita en nuestra Plataforma de Formación en Internet: http://formacion.setterbakio.com/

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